sábado, 30 de abril de 2016

El olvido emocional

¿Qué siento? ¿Siento?
A veces nos olvidamos -los humanos- de sentir.
Nos olvidamos, y nos damos cuenta de que no sentimos, justo, cuando sentimos la ausencia de sentimientos. ¿Contradictorio verdad? supongo que así es como funciona el sístema límbico, sin sentido.

No solo es común olvidarse de los sentimientos propios, sino de los ajenos. Puede ser por varias razones, una de ellas es cuando la estabilidad emocional de uno mismo absorve la total atención del propio ser, y deja de lado a los demás seres, ignorando así los sentimientos ajenos. En otras palabras, cuando estamos tan centrados en nosotro/as mismo/as prestamos menos atención a los demás, y eso puede ser igual de negativo que el olvido personal. 

La historia es, que en un momento determinado se me enciende una bombilla de alerta. La alerta de que tengo la extrema necesidad de conocer el estado sentimental de una persona [primera deducción: la persona me importa]. Me explico, el contanto humano crea un intercambio de emociones, las relaciones humanas son un constante baile de energías. Gracias a ello podemos percibir como "está" una persona, percibimos sus sentimientos a través de sus actos, sus palabras... pero no siempre con la misma intensidad. He aquí el dilema, en el momento en que el intercambio de información ha sido mínimo, o la atención estaba fijada en otro punto -como he descrito en el segundo párrafo- se crea un vacío de conocimientos respecto a los sentimientos de un ser (desconocimiento de las emociones ajenas que suelen ser conocidas). 
Así fue; noté esté vacío, me dí cuenta de que repentinamente, al pensar en determinada persona, desconocía sus necesidades en ese momento, y no es que siempre sepa que necesita, tiene, le falta, quiere o hace, es que me dí cuenta de que no lo sabía porque llevaba demasiado tiempo sin preocuparme por el estado de determinada persona. Y si tanto me importa esa determinada persona ¿porqué no he sabido de ella?, seguramente porque tenía otras cosas en la cabeza.
Pero es en el mismísimo instante aquel, cuando te preguntas ¿y si necesita algo, y sí necesita ayuda?, es lo que tiene querer ayudar a alguien, que un despiste así, puede ser razón de riesgo [segunda deducción: posible sentimiento futuro de culpabilidad]. 

En mi opinión, lo importate es darse cuenta del fallo cometido y aprender de él. Por consiguiente, detectar la dejadez sobre otro ente, en este caso, corresponde con hayar el resultado de la ecuación, ó, lo que es lo mismo, dejando un lado el parafraseo y las metáforas absurdas a las que me gusta recurrir casi a diario; me alegra haberme dado cuenta de que he estado ausente y he sentido esa falta de emociones, porque me ha hecho ver que existe una tendencia a tener esas emociones presentes, y de no ser así en un periodo demasiado extenso, me alarmo con la incomodidad [tercera deducción: por costumbre o por gusto tiendo a conocer el estado emocional del sujeto -sinónimo de: preocupación-].

La historia concluye como la mayoría de mis historias; con palabras. Ya sean escritas o dialogadas, en el momento en que algo tiene que salir al exterior, sale. No dejamos dudas guardadas, no vaya a ser que luego no podamos reolverlas... Por ello la resolución de este problema fue dialogar con el sujeto en cuestión.

Y bien amigos y amigas, hasta aquí el discursito del día.
Como suele ser; un breve análisis de mi propia mente. Análisis que no puedo hacer más que proyectando por escrito.
Hasta pronto.


domingo, 21 de febrero de 2016

Nuestro juego fácil

Lo nuestro fue fácil.
Un juego.
Éramos dos seres solitarios, sin nadie al lado.
Es muy fácil dejarse llevar, y es fácil que el roce haga chispa.
Lo difícil es controlar el fuego.
Pero de eso no tuvimos que preocuparnos,
porque pasó,
solo creamos una pequeña chispa,
lo suficiente como para jugar un rato con ella.
Y es que es fácil actuar por instinto
y sin pensar.
Y que lo nuevo atrae
y la soledad busca compañía.
Lo fácil cansa,
bueno,
eso a nosotres que somos de esta sociedad.
Pero entonces,
sí,
lo fácil cansa porque nos van los retos.
Nunca fuimos un reto el uno para el otro.

Solo son factores que explican nuestro juego.
Un juego breve, divertido y comprensible
desde mi parecer.
Pero un juego acabado.

Sociedad rápida del siglo XXI

Le ví llegar y
le ví irse.
Así funcionan las personas del siglo XXI,
llegan y se van.
Y se van 
y no vuelven.

Porque nos es tan fácil aparecer
y desaparecer ahora mismo que
adiós.
Sin más, se pierde
como el humo entre el humo, 
imposible de diferenciar.

Es un tema de velocidades,
todo ahora es breve
y poco
rápido, veloz.
Igual que se añade conocimiento 
se quita.

Vivimos en una sociedad
de prisas
De comida rápida,
de sentimientos rápidos.

De aprendo, escupo
en el examen
y olvido.
De quiero,
me aburro
y paso.
De viajo,
lo veo,
y vuelvo.

Es real, es así
es la sociedad del siglo XXI.

Dedico un verso

Dedico un verso a una persona,
una persona que está y estuvo,
hace poco que empezó a estar.

¿Estará? quién sabe.

Se sabe que está,
entonces hablemos del ahora
y del ayer ya ¿para qué?
Del hoy, del presente
existe ahora, está
y es
y es esa persona
que está ahora y
...
Da igual.

Empatía

Se siente un dolor en el pecho, como si se te comprimiera el corazón, dicen.
Yo creo que es la presión, que psicologicamente la enfocamos al corazón y por eso sentimos ahí el dolor. La presión de aquello que nos enturbia la mente, las nubes que negativamente afectan sobre nuestro estado de ánimo.

La empatía, es un problema. Ventaja he oído decir. Para mí no lo es. Soy demasiado empática, y nunca he visto que fuese algo conveniente, visto que me afecta a mí y a los que me rodean. Si alguien te cuenta un problema, es para que le ayudes, se supone. Pero si ese problema se convierte en mío, debido a la "empatía", dejo de poder ayudar a esa persona desde un punto objetivo.
Y bien, he aqui el problema, cuando no es una, sino dos personas las que te dan malas noticias, se meten en la cabeza y se vuelven en mi contra, y claro, el mecanismo del humano es tan maravilloso...
¿A quién no le ha pasado? eso de estar mal por un hecho y que solo se te aglomeren hechos negativos. Es la montaña de un granito de arena, solo crece.

Y así es, mis querid@s lectores, mi cabeza es un cúmulo de pensamientos negativos potenciados por los pensamientos negativos de otras mentes, a las cuales yo debería aportar alegría, pero como digo, la empatía es a veces, superior a mí.

sábado, 30 de enero de 2016

Una frase desencadenó esto

Estas últimas semanas, sobretodo la última, te he visto muy decaído. Y remarco en primer lugar: no creo que estar más desanimado un tiempo sea algo "malo", las personas necesitan pasar por distintos estados. El problema, más allá de mi opinión (que me gustes más efusivo que decaído), es que te veo muy negativo. No pretendo decirte lo que hacer, solo darte mi opinión (aunque no me la hayas pedido). La frase que me has dicho hoy de "las personas no necesitan amigos o familia" me dejó un poco tocada, y no me ha gustado nada, como bien te dije antes, el homo sapiens vive en comunidad, y quieras que no; lo eres. Una cosa te digo, yo soy una persona bastante solitaria aunque no lo parezca, y aún así, sin entrar en comparaciones, pienso que cualquier personalidad debe estar complementada con cariño y otras personalidades. 

Dices que la gente no te aporta nada, igual no te has dado cuenta que tu a elles sí. Pintas el mundo de negro, y te olvidas que el negro absoluto no existe, siempre hay matices. Me hablas como si solo hubiese mierda, que la vida no tiene sentido... No creo que haya que ver la vida como algo con sentido, sino como una oportunidad; la de vivir, que solo hay una. ¿Que la vida es caminar hacia la muerte y acabar en nada? Pues sí (o al menos esa es mi creencia) pero ¿y si la vida es la oportunidad de hacer millones de cosas? No le busques el sentido a las oportunidades, son simplemente oportunidades. Haz en cada momento lo que te apetezca, pero pensar que nada merece la pena y hacer 'nada' porque nada tiene sentido, no es hacer lo que apetece, ya que lo que realmente apetece es no existir. -No te pienses que te estoy incitando al suicidio eh, por favor- Y haciendo "nada" sigues haciendo "algo", la diferencia es que el tiempo pasa y los hechos solo suceden en el cerebro. Rechazo la teoría de "la pérdida de tiempo" y rechazo la teoría del "me arrepiento del pasado". Considero que todo sucede por una razón, que cada hecho desenlaza otro, que los tiempos menos activos solo son menos activos pero no nulos, que lo que ha sucedido ha sido porqué en ese instante tenía que suceder, que de lo contrario la decisión tomada posteriormente podría no haber existido, y que de los errores se aprende. Que la vida es un juego, vivir es divertiste como los niños que se tiran por un tobogán para subirse y volver a tirarse en un infinito ciclo, solo porque tienen la oportunidad de tirarse por un tobogán y hacerlo sin parar. Nunca un niño le buscaría el sentido a hacer eso, porque es solo un rato.  Pues igual desde que naces hasta que mueres.
Y tú que tan claro (veo que) tienes tus ideales, tus objetivos y poco a poco vas luchando por ello, no pierdas la esperanza. Siempre hay algo feo, pero las sensaciones que se llegan a percibir en vida pueden ser muy bonitas, disfrútalas, que sin vida ni las hueles.

Por otra parte, quiero explicarte que aunque a ti la gente no te aporte nada, tú sí aportas a la gente (me pongo como primer ejemplo y apuesto a que hay muchos más). Cada cual a su rollo... pero hay a quienes les gusta aportar, y les produce una sensación de confort con sí mismos. 
Si que se necesitan personas alrededor, viviendo solo con tus pensamientos es posible que no durases mucho. Creo que el rechazo al contacto humano se produce en momentos en los que se apoderan de la mente sentimientos no deseados, pues eso es lo que producen las relaciones humanas, sentimientos. Es inevitable sentir y casi diría, inútil intentar desatarse de un sentimiento, ya que por naturaleza  está fuera de nuestro control. Y sin tan "racionales" somos, el desarrollo humano tendría que llegar al punto de control de todas sus propiedades, pero no es así. Y lo cierto es que me alegra, porque sino seríamos robots. Entonces, ya que tienes la posibilidad de sentir, de que no todo esté bajo tu control, aprovéchalo. Y sí, denomino 'no controlar todo' una cualidad positiva, ya que la responsabilidad hace al hombre un ser obsesivo. Llámame loca, pero el poder actuar dejándome llevar y echarle las culpas al subconsciente me deja en un estado de relax absoluto, y me gusta.

En conclusión, después  de tanta palabrería. Esto es una mera reflexión conmigo misma abierta por tus pensamientos. No pretendo de ninguna manera imponerte una menara de actuar, tan solo te lo comparto porqué igual te da que pensar, así como tú me das que pensar muy a menudo (lo que me agrada y disfruto), pero no deja de ser un simple texto con ideas, como muchos otros hay.

¡Ah! y decirte que me gusta cuando se te ve alegre.