miércoles, 19 de noviembre de 2014

Morir.

Hay pocas cosas que tengo claras de mi futuro. Empiezo por decir, que no me gustan los planes a largo plazo. Me gusta improvisar y aprovechar el hoy. No pensar en que haré el verano que viene -hola, estamos en invierno, aprovecha esto, que cuando venga el verano ya tendrás tiempo para él-.

Pero una cosa si tengo muy clara. Clara. Demasiado clara. Clarísima. Más claro que lo incoloro.

Quiero morir.

Si. Quiero morir. Tengo como planes de mi futuro, morir. Es una cosa que apunto en los calendarios cada año, pues es un hecho que no quiero olvidar. Un plan que quiero tener siempre presente. Tengo ese plan, para que ese plan no me falle, pues ese plan va primero, antes que cualquier plan que pueda surgir el mismo día.

La muerte no es sino, un cambio. Una transición en mi opinión.
Según la RAE, éste término está definido como 'cesación o término de la vida'.
Diré que es bastante precisa y acertads está definición. Se trata de, como bien he dicho antes; el paso de la vida a la muerte. Con mis palabras, una trancisión. 



Ergo, si morir significa dejar de estar vivo, habrá que vivir para poder estar muerto.
Aterrizamos en la definición de vida... La Real Academia Española cita: 



Me ahorro los comentarios. Únicamente comparto, con las previas descripciones numero 1 y 2, la palabra actividad. Para mí vivir es sentir, hacer, moverse, gritar, saltar... Estar activo.
Para mí vivir es hacer todo cuanto el cuerpo nos permita, es llevarlo al maximo  y aprovechar todos nuestros dones. Vivir -remarco, en mi opinión- es hacer y deshacer, caerse y levantarse, reir y llorar, gritar al viento y saltar en charcos, probar un 69 o una especia exótica. Es bailar y cantar, y sollozar y contar secretos. Equivocarse, hacerse daño, sentir dolor, luchar, ganar y perder. 
Es tanto y más, que un parrafo se me queda corto. No es solo respirar, es utilizar los sentidos que se nos ha otorgado y catar nuevas cosas y todo y más.

Antónimo a la vida es la muerte. Y ya que os he contado lo que significa vida para mí, os cuento que es estar muerto. Pasarse el día tumbado en el sofá con los pies sobre la mesa, con personal que limpie, que cocine, que conduzca... Sonreír con el perfil izquierdo y sumar millones en la cuenta, o simplemente estar 24 horas en casa de mamá y papá a los treinta años, comiendo y durmiendo. Digo yo... Digo YO, que es estar muerto. Y BIEN MUERTO. Porque el "no me mancho, no me arrugo, no me hago daño, tengo que estar impecable..."    Son... ¿Como llamarlo?... Violaciones a la naturaleza. Podría ser una buena definición.

Estas violaciones a la naturaleza son la búsqueda de la materialización humana. O ni eso, porque incluso los materiales más resistentes se oxidan algún día.  Materialización si, en el sentido de la inmovilidad, el creer que la inactividad fisica (y por las mentes que han de llevar estas ideas; inactividad psiquica, también) detendrán o evitarán el envejecimiento o "la perfección". -Entraría a desarrollar una crítica a la perfección humana, pero prefieriría hacerlo en otra entrada, así pues, resumo mis principios, que en otro momento explicaré- la perfección humana como es conocida a día de hoy; "prototipo Barbie" es inalcanzable e imposible. TODO tiene algún defecto, lo que imposibilita el máximo explendor. 
De modo que, los estereotipos de comodidad, difundidos actualmente por nuestra sociedad, describen para mí la muerte.

Esquematizo como siempre, en mi ultimo parrafo, la idea a la cual quería llegar. 
Quiero morir. Quiero morir, porque esto significa que habré pasado de la vida a la muerte. Que mis últimas palabras sean "y viví". De este modo quiero que sea mi transicción, pudiendo tener una transición, pasar de la vida (tal como la describo) a la muerte. Poder jurar al mundo que viví. Que sentí y cambié y todo... Simplemente morir para que aquellos que presencien mi muerte sepán que tuve una vida. Y no es tener una vida, es vivirla.

Entonces voy a vivir. Porque mi plan de futuro de morir, lleva obligatoriamente, la vida previa. Podría hacer la simple ecuación de "para llegar a...has de hacer x". Si mi protecto futuro es la muerte, es mi meta, he de ir por el camino que me lleve a ella, y en este caso, solo hay uno, y es el camino de la vida.

Mis queridos lectores, he aquí entonces, mi única meta futura; la transición. Confío en poder cumplirla, objetivo que solo alcanzaré si vivo. Y os aseguro que voy a vivir. Porque me niego a no tener muerte, me niego a pasar los días durmiendo sin hacer nada. Me niego a que cometan los errores por mí, y me niego a que me roben un charco de agua para pisar. Rechazo absolutamente que me sirvan o que me cocinen. Y si me caigo ojalá sangre. Y tener cicatrices y decir que lo viví. Y suspender y aprender y levantarme. Me niego a perder un polvo por no currárme el ligue por pereza. Sí. Me niego a la pereza. Rechazo la pereza. 

He venido a la vida y voy a vivirla. Y recuerda; hagas lo que hagas, hazlo legendario, para poder decir viví, y si después de tu transición siguen recordando tu vida... Amigo, creemé... Puedes estar orgulloso, y entonces sí habrás muerto, pero en mayusculas y negrita HAS MUERTO. Y morir es un honor. El que muere ha vivido. Así que todos aquellos que veaís muertos en la tv o en el mismo sofá sin hacer nada, dad por hecho que son putrefactos cadáveres, más aún que el mismo Colón. Pero no han muerto, porque nunca vivieron, simplemente... son. Ni viven, ni mueren... Son.





lunes, 10 de noviembre de 2014

Conversación entre dos 'colegas' del cine

En el previo escrito,en el quinto párrafo he incluido la imagen que tengo presente en mente cuando me mencionan que un director ha planeado hacer una extensión de x saga. Ahora quiero que lo imaginéis vosotros, ¿qué escena se os proyecta en la mente cuando os lo planteo?

Por si os ayuda os pongo esta canción, la cual concuerda muy bien con mi pensamiento. Al oírla si me imagino la típica cafetería clásica de barrio...


Un mensaje a los cimetagráficos

Queridos directores de cine,
os escribo directamente desde el punto de vista del público.

En el trabajo, en los juegos, en todo, en la vida en general, hay un final. Se llega un punto en el que "todo" -llamando todo a aquello previo-acaba. Y es porque... porque sí, porque no vivimos en un mundo infinito, vivimos en un mundo de cambio, que está en constante movimiento. El movimiento natural de comienzo y fin, de creación y destrucción...

tras esta breve introducción, entro a deciros, que en el cine, hay un final, un momento que si no llega solo, a veces llega indirectamente... o de lo contrario hay que imponerlo. Basándome en el ejemplo de la creación cinematográfica; si os habéis pasado años haciendo películas de una saga y habéis obtenido bastantes beneficios, en el instante en que una de esas películas baje el listón, se ha de parar. No si se trata del comienzo de un director, o de las primeros capítulos de una saga. Hablo también, de una relación temporal. No podéis pretender, directores, productores... que una película de resaltable éxito, cause el mismo efecto,ampliando la saga doce años después. No se puede. NO.

No se puede porque ese tiempo, ha sido un tiempo de cambio, de evolución, y no puede uno crear  una película que continúe una historia que tuvo gran éxito, porque, en mi opinión, es un insulto hacia los personajes, están -en mi opinión- siendo utilizados. Unos personajes (voy a apollarme en el ejemplo de Toy Story) como Woody, que se enamora de la vaquera en la segunda película, el director detiene ese romance en las siguientes, y aparece de pronto una película (aun sin estrenar) la cual tendrá como protagonistas a los más importantes, y los restantes se van eliminando, porque no se pueden acoplar en una historia, en un tiempo evolucionado. Entonces a mí, la impresión que me da, es que se necesitaban fondos, que este director y compañeros están en la cuerda floja, económicamente hablando. Entonces echan mano de sus queridos protagonistas, quienes les dieron la gloria años atrás, y deciden probar suerte.

Me lo imagino así, llega el director, le envía un whatsapp a su colega el guionista, quedan formalmente en una cafetería, y sentados cual burgueses, comienzan a hablar de "aquellos tiempos, gloriosos tiempos" y de un punto a otro, saltan al origen de la gloria, "esa película, esa genial película", cuanto dinero hizo, cuantas sonrisas creó, "como amamos y nos metimos en la piel de nuestras pequeñas creaciones"... Una conversación cualquiera entre dos viejos colegas.
La emoción del momento les lleva a la decisión (en mi opinión errónea) de intentar lograr un éxito del mismo calibre, con una producción similar veinte años después.

Conclusión final: sencilla, el tiempo que ha transcurrido mientras vosotros, directores, actores, guionistas etc etc etc despilfarrabais vuestras ganancias, aquí, los de la intrahistoria*  vivíamos nuestro día a día, hemos evolucionado y el mundo entero lo ha hecho, han cambiado las preocupaciones vitales y los sentimientos en muchos seres. Cito en primer lugar los jóvenes aquellos que a los siete años rieron las bromas de Perdigón, tienen ahora una adolescencia avanzada donde las únicas bromas que quizás rían, son las parrafadas que se oyen por las noticias cada día. Ese público actual del que os hablo, no va a estar interesado (probablemente) en una nueva filmografía de la saga de aquella que tan feliz infancia les dió. Porque esa película marcó un momento, como digo al principio, marcó un principio y un final, un etapa.
Si entonces buscáis éxito, lo hallaréis en el público que concuerde con las situaciones a grabar. Y os informo, que la generación que vivió los 90, es muy distinta a la actual, el ejemplo que confirma esta regla es muy simple, hay niños que a los nueve años tienen un teléfono móvil en su poder. - No voy a discutir aquí, ni opinar si esta situación es o no correcta.- Solo quiero remarcar el cambio que ha habido con el paso del tiempo, y como afectará esto al campo (es este caso) cinematográfico.
Esquematizadamente, la adaptación de una película cuyo comienzo data en el siglo pasado, en la actualidad, será, probablemente mal recibida por el público que la gozó en su tiempo. 

De modo que, el momento de rendirse, queridos míos, os ha llegado.

Un saludo,
y espero que os sirva de consejo a todos aquellos que tuvierais el plan de sabotear un clásico con cutres continuaciones.

Como siempre, con todo el cariño y la buena intención, Vicky.


*Intrahistoria: es una voz introducida por Miguel de Unamuno para referirse a la vida tradicional, que sirve de "decorado" a la historia más visible. Ttodo aquello que está a la sombra de lo más conocido históricamente.

domingo, 2 de noviembre de 2014

Tengo un mensaje para una personita de este planeta

Hoy le escribo al viento, al incoloro e insípido viento.
Viento, amigo mío, solo tengo una petición, transmite un mensaje. Te escribo aquí, amigo viento, porque necesito que transportes mi mensaje a una personita de este planeta.

Dije que volvería a mirar tus ojitos una y otra vez. También, que volvería a caminar con los dedos sobre tu espalda, y que no dudaría en repetir varias veces el camino de besos por tus clavículas. 
Juraría haberlo dicho en voz alta, pero creo que me equivoqué, nunca salieron esas palabras de mi boca, porqué solo lo pensé. Entonces me corrijo; pensé que volvería a mirar tus ojitos una y otra vez. También, que volvería a caminar con los dedos sobre tu espalda, y que no dudaría en repetir varias veces el camino de besos por tus clavículas. ¿Que distinto suena ahora, no? Suena casi como un imposible.
Curioso el lenguaje, que solo un verbo puede imposibilitar una acción. 
Entonces quizás este mensaje ya no deba ser enviado, sencillamente porque por mucho que le llegue al receptor, no tendrá fin alguno, simplemente el de informar que cometí un error al pensar sin hablar.

_borrar_

Reescribo:
Hola. Estaba recordando el otro día... te manifestaste en mi memoria -solo creo que no es mala idea decírtelo.- Tal vez te interese saberlo, aunque no se trate de una información vital, podría simplemente hacerte reflexionar, o como dirían los Celtas Cortos, "espero que mis palabras desordenen tu conciencia". Entre el humo de recuerdos se me apareció la idea de volverte a ver, solo de verte y repetir aquello que en su día "no estuvo mal". Aunque claro, únicamente te presento aquí una descripción de aquel instante en mi mente, no me gustaría hacerte creer que esto es una petición de reencuentro. Mas si te lo planteas... quien sabe... quizás el destino, simplemente vuelva a unirnos.

Hecho. Si no me equivoco (de nuevo), ese sería el mensaje a enviar.
Viento amigo, haz tu parte.