Buscaba un lugar donde refugiarme, buscaba una cueva, un hogar rodeado de paz, un sitio donde mis ideas no se escabulleran, no se escapasen.
Lo encontré.
Pero resultó ser todo lo contrario a lo que buscaba, era algo completamente diferente; no estaba rodeada de nada, nada me acogia y lo mejor es, que no era un lugar, sino que era Cualquier lugar. Me di cuenta de que aquel estado de tranquilidad, paz y libertad lo podria haber tenido mucho antes. Os parecera una tonteria, pero ¿sabeis cual fue mi refugio? El skate. Si si; una tabla de madera con cuatro ruedas, si él fue el unico capaz de llevarme a un paraiso unico.
Tirarse cuesta abajo, a toda velocidad, con la brisa fresca rodeandote, sin obstaculos, evadiendome con la musica, sin oir nada, absolutamente nada de lo que te rodea, solo tu musica y el rodar de las ruedas contra el suelo. Reiros de mi si quereis, pero os aseguro, que vale la pena.
Puede que me caiga, que me tropiece, pero no importa, te vuelves a levantar, y si te haces una herida, no importa, porque te la habras hecho en el paraiso; que se rien de ti: fijo que ellos no han montado en skate, no saben nada.
Sera una puta tabla de madera, sin importancia alguna, pero os aseguro que ha sido la unica capaz de llevarme al paraiso pasando por el infierno, en una milesima de segundo.
Es algo unico, moverse con el viento, sin hacer nada, romper limites...
La verdad, gracias a mi skate.
Todos podeis encontrar vuestro propio paraiso, solo es cuestion de buscar.
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