Dicen que si miras al mar verás su reflejo, que te sientas en las sombras y no parece estar lejos. Muchos rumores narran la historia de la señorita, que solo los hijos de las olas pueden verla. Existe esta leyenda porque alguien la contó, y cuenta el que la cuenta que no es obra de ficción.
Me enteré hace poco de este hecho, y es que existe un ser que vive en el océano, bajo el agua. Tal es su poder, que o bien caes en su trampa de amor, o bien huyes de ella.
Este ser se viste de mujer, y tiene el pelo color alga, sus pies se mezclan con la arena y tiene manos de seda. No lo confundan con una sirena, no nada ni rema, se desintegra con el viento, no es material, no es palpable, es una mujer hecha de nubes. Cuenta la leyenda que tiene espíritu liberal, que no se la puede encerrar, siquiera dibujar. Es tal su transparencia que en días soleados la luz nubla tu vista y así no la verás. En las noches puede aparecer, a los hombres olvidados, que bajan a la playa para mezclar sus pensamientos con el sonido de las olas, los coge por las piernas y los hace volar, que desde que eso sucede, ya solo quieren bajar a verla, la buscan desesperados.
Pero el truco de esta criatura; el de no dejarse ver, es que solo acude a quienes no la buscan. El problema está en que ella te encuentre, o huyes sin querer volver, o si tus sentiemientos son profundos, acabarás loco por reencontrarla.
Hubo, hay y habrá, hombres que desean abrazarla, pero los pobres ingenuos no saben que el viento no se abraza, tan solo te abraza él. Pues esta mujer es viento, es música y es luz, es fuego intocable, es como un sueño inalcanzable.
Este ser se viste de mujer, y tiene el pelo color alga, sus pies se mezclan con la arena y tiene manos de seda. No lo confundan con una sirena, no nada ni rema, se desintegra con el viento, no es material, no es palpable, es una mujer hecha de nubes. Cuenta la leyenda que tiene espíritu liberal, que no se la puede encerrar, siquiera dibujar. Es tal su transparencia que en días soleados la luz nubla tu vista y así no la verás. En las noches puede aparecer, a los hombres olvidados, que bajan a la playa para mezclar sus pensamientos con el sonido de las olas, los coge por las piernas y los hace volar, que desde que eso sucede, ya solo quieren bajar a verla, la buscan desesperados.
Pero el truco de esta criatura; el de no dejarse ver, es que solo acude a quienes no la buscan. El problema está en que ella te encuentre, o huyes sin querer volver, o si tus sentiemientos son profundos, acabarás loco por reencontrarla.
Hubo, hay y habrá, hombres que desean abrazarla, pero los pobres ingenuos no saben que el viento no se abraza, tan solo te abraza él. Pues esta mujer es viento, es música y es luz, es fuego intocable, es como un sueño inalcanzable.
Y si crees que el agua te observa... Te ha encontrado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario